El Talento , es el valor agregado. Animo!!!
Adrian Wooldridge Jefe del Departamento de Washington de The Economist, autor del libro “The right nation”.
¿A qué apunta cuando habla de talento?
Algunos aplican el concepto sólo a la gente que está por sobre la curva de distribución, los alfas, las mentes más preparadas y reconocidas.
Otros definen el concepto en la dirección contraria, como algo que casi todo el mundo tiene. La primera es claramente muy restrictiva y la segunda tan amplia que se transforma en algo totalmente sin sentido. Pero, en general, yo creo que uso el término talento para referirme a poder mental.
-Usted ha hablado de una batalla por el poder mental, una guerra por el talento. ¿A qué se refiere?-Creo que hay una intensa competencia en este momento para contratar a las personas más talentosas e intelectualmente más capaces. Hubo un tiempo en el que las compañías tenían la mayoría de las ventajas en el mundo. Era el mundo de las compañías, el mundo de los jefes. Ahora estamos viviendo el proceso inverso.
O sea, en muchos niveles, el talento es una necesidad, una prioridad escasa. Por eso las organizaciones están compitiendo para contratar a los mejores y más brillantes. Tenemos una población que está envejeciendo, tenemos una economía que se está haciendo cada vez más sofisticada. Por todas esas razones, el talento es un bien premium.
-Si el talento es tan importante, eso debe ser bueno para los trabajadores.
-Absolutamente. Vivimos en la era del trabajador, o por lo menos en la era del trabajador talentoso. Hubo en tiempo en que las organizaciones llevaban la ventaja, pero ahora necesitan talento, tal como el talento las necesita a ellas. Tenemos 2% de desempleo en Estados Unidos y Europa. Y por ello, lo que tenemos es una situación en la que los trabajadores pueden regatear por mejores empleos, mejores sueldos y mejores condiciones de trabajo.
Las claves están en manos de los trabajadores quienes se transformarán en agentes libres, que podrán trabajar para muchas compañías en vez de dedicar su vida a una. Ahora bien, la gente que está al fondo de la economía, que no posee habilidades, está en una posición más complicada porque los empleos se están volviendo más sofisticados, porque necesitas tener más habilidades y más conocimientos para llegar a ellos.
-¿Puede el exceso de talento ser malo?
-Absolutamente. La mayoría de la gente cree que todo lo que se necesita para resolver un problema es tener talento, y eso es un error. El talento importa, por supuesto, pero tiene que estar ligado a la experiencia, a la ética y a un sistema de control interno, porque las personas talentosas pueden ser malvadas, desbalanceadas o codiciosas.
Tenemos una población que está envejeciendo, tenemos una economía que se está haciendo cada vez más sofisticada. Por todas esas razones, el talento es un bien premium”.


